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CrisisrEs un hecho: la economía en el mundo crecerá a un menor ritmo en 2012. Si bien, por ahora, se desconoce la magnitud de la desaceleración y su impacto en México, expertos en la materia anticipan que el país está preparado para enfrentar los próximos 12 meses. Sin embargo, todo dependerá de qué tan severa sea la recaída en Europa y la repercusión de la crisis en Estados Unidos.

En realidad, desde el segundo trimestre del año se percibe un bajo ritmo en las economías del orbe. EU muestra signos de recuperación después de la crisis económica de 2008 y 2009, pero no termina de convencer en los mercados internacionales, pues manifiesta cierta debilidad en aspectos relevantes como el empleo, renglón que incide de forma directa en el consumo y la actividad financiera.
 

Por ello, si bien México anotó en 2010 un crecimiento cercano a 5.5%, las exportaciones escalaron 30% y la inversión extranjera directa aumentó alrededor de 17%, el entorno actual apunta a que el país perderá fuerza este año y el próximo.
 
Por lo pronto, el Banco de México (Banxico) ajustó a la baja su estimación del Producto Interno Bruto para 2011. Agustín Carstens, gobernador del banco central, dijo que se espera un crecimiento de entre 3.5% y 4%, cuando la anterior proyección era de 3.8% a 4.8%
 
“El deterioro de las expectativas sobre el crecimiento económico mundial, en particular de la actividad industrial en Estados Unidos, conduce a que se espere que el PIB de México en 2012 presente un crecimiento de 3% a 4%”, destacó Banxico en su informe de inflación al tercer trimestre del año.
 
El Congreso de la Unión aprobó la Ley de Ingresos 2012 con una estimación de crecimiento de 3.3%, por debajo de la propuesta enviada por el Poder Ejecutivo, que trazó 3.5 por ciento. Diputados y senadores aumentaron el déficit público a 0.4% del PIB, superior al 0.2%, planteado por el gobierno federal y el tipo de cambio lo proyectaron en 12.8 pesos por dólar frente a los 12.2 pesos que en principio planteó el presidente Felipe Calderón.
 
BBVA Bancomer reaccionó en línea y redujo su pronóstico de crecimiento de la economía nacional de 4.1% a 3.8% en 2011 y bajó el de 2012 de 3.8% a 3.3% en respuesta al entorno global más débil e incierto. En tanto, el consenso de la encuesta quincenal de Banamex mantuvo durante la primera mitad de noviembre su proyección de crecimiento para 2011 en 3.7%, mientras que la de 2012 tuvo una revisión a la baja, de 3.2 a 3.15%.
 
Carlos Capistrán, economista para México de Bank of America–Merrill Lynch, indica que mientras se mantienen las expectativas de crecimiento para México en 3.7% para 2011, el banco de inversiones recortó su proyección para 2012 de 3.4 a 3.0 por ciento, la cifra más baja hasta ahora vista en las estimaciones para el próximo año.
 
¿Y el empleo?
 
En este rubro, Banxico dice que México podría cerrar el año con entre 560 mil y 620 mil nuevos puestos de trabajo, sin embargo, para 2012 sólo prevé la creación de 500 a 600 mil empleos formales. El escenario de menores plazas registradas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se verá compensado con un incremento en el trabajo informal, segmento que en 2011 mostró un notable incremento.
 
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) reportó al tercer trimestre del año que el sector informal ocupó a 13 millones 400,000 mexicanos, 534,000 personas más respecto a septiembre de 2010; en tanto, alrededor de 215,000 personas buscaron más de un empleo para compensar la pérdida de sus ingresos.
 
Pese a todo, los analistas ven estabilidad en el nivel de precios el próximo año. Según la encuesta de Banamex, el pronóstico de la inflación general para 2011 cierra en 3.4% y en 3.6% para 2012.
 
Estos ajustes no son exclusivos de México. Debido al escenario base de recesión para Europa en 2012, Bank of America – Merrill Lynch moderó las proyecciones de crecimiento para América. En un reporte prevé una tasa de 3.3% y ya no de 3.7% en la región.
 
Nuestros economistas para Europa, dice el análisis de BofA Merrill Lynch Global Research, han recortado sus proyecciones de crecimiento para la Eurozona en 2012, del anterior 0.8% a un -0.6%. “Este reducido crecimiento y sus reverberaciones financieras tendrán un impacto negativo sobre el crecimiento de América Latina. Las vinculaciones son el comercio, los flujos financieros y la inversión, dada la presencia de corporativos europeos en la región, particularmente de la banca”.
 
Escenarios poco optimistas
 
Todo gira entorno a Europa: en la deuda de países como Grecia e Italia y la salud de su sistema financiero, dice Genevieve Signoret, economista y presidenta de TransEconomics,  despacho que sigue de cerca las vicisitudes de la economía mundial y sus efectos en México para un selecto número de inversionistas.
 
En entrevista, la también integrante del Comité Nacional de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) traza dos escenarios para el corto plazo, ambos distantes de todo optimismo. “El menos fuerte aunque con riesgo al alza es estancamiento y, el otro, recesión”, apunta contundente en la línea telefónica.
 
Signoret explica que los dos escenarios parten de probabilidades subjetivas y del cumplimiento de supuestos, por lo que los modelos tienden a aproximarse con gran certeza a la realidad.
 
“A diferencia de la mayoría de los economistas, en TransEconomics vemos 60% de probabilidad de que México caiga en una recesión el próximo año; en el mejor de los casos   –aunque con apenas 40% de probabilidad– será un estancamiento con crecimiento decepcionante”.
 
Si algo positivo trae el planteamiento de la recesión, añade, es que será “leve y breve”. Esto es, la etapa de contracción se presentará durante el primer trimestre de 2012, quizá se registre un crecimiento cero en el segundo trimestre y el repunte surja en la segunda mitad del año.
 
Signoret habla de México, pero todo lo atribuye al viejo continente. Al deterioro de la situación política y fiscal en la zona del euro, a la deuda de Italia, que es 14 veces mayor que la de Grecia; a la deuda en los libros de los bancos europeos (con inversionistas en todo el mundo); al eventual incumplimiento de pagos de la deuda soberana de ciertos países en la región, pero en especial, al impacto en la banca privada, porque –dice– son los acreedores.
 
“No hay dinero en el fondo de rescate que alcance, ni con el acuerdo de aumentarlo es suficiente”.
 
Para Ignacio Trigueros Legarreta, director del Centro de Análisis e Investigación Económica del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), el panorama es “muy incierto”, debido a que existen muchas incógnitas por resolver; no se sabe qué pasará en Europa y Estados Unidos.
 
De lo que sí está seguro es del menor ritmo de crecimiento el próximo año, aunque no descarta que los sectores más conservadores y menos expuestos al exterior puedan protegerse en el país. Trigueros Legarreta habla del rubro de servicios y la venta de productos de primera necesidad, en específico de la canasta básica de alimentos.
 
“La maquila se podría ver afectada por el tema de exportaciones, no así la infraestructura y la obra pública, porque estaremos en un año electoral y en esos periodos el gobierno suele gastar más”.
 
En 2012, además del proceso para elegir presidente de la República y renovar el Senado y Cámara de Diputados el 1 de julio, 15 entidades tendrán comicios locales. En la larga lista aparecen Sonora, Nuevo León, San Luis Potosí, Guanajuato, Jalisco, Colima, Querétaro, Estado de México, Distrito Federal, Morelos, Guerrero, Tabasco, Campeche y Yucatán, todos con elecciones a la par de la jornada federal, y un mes más tarde se renueva la gubernatura en Chiapas.
 
En la medida que se definan los aspirantes por partido político, dice el académico del ITAM, habrá mayores elementos para perfilar la toma de decisiones. Trigueros Legarreta no ve una inestabilidad política ni social en el país, y en esto coincide con Agustín Llamas Mendoza, politólogo y profesor de entorno político y social en el IPADE Business School:
 
“No veo un grado de desestabilización y la razón es que aun cuando hay un Instituto Federal Electoral que ha perdido legitimidad y está un tanto desgastado, resiste todavía el proceso electoral, aún sin una reforma y sin la elección de los nuevos consejeros”.
 
Llamas Mendoza agrega que un mensaje claro y preocupante de la población será el abstencionismo, dada la actuación decepcionante de los políticos, porque una votación baja, advierte, deslegitima a cualquier gobierno.
 
Por ello, Genevieve Signoret, de TransEconomics, habla de algo que considera “políticamente imposible” ocurra en 2012: aprobar las reformas estructurales (laboral, fiscal y de competencia), para crecer de mejor forma y a un mayor ritmo.
 
Anticipa que aunque se pudieran realizar los cambios, estos no darían frutos de inmediato, pero sí serían una herramienta de consolidación para el mediano plazo.
 
Porque el paquete económico para 2012 va en línea con una menor tasa de crecimiento y una mayor volatilidad, indica Alejandro Villagómez Amezcua, profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), quien reconoce que la cartera de crédito sigue siendo baja en México, pero que no percibe barreras adicionales en el país.
 
Dentro de los sectores con mayor dinamismo descarta al turismo internacional debido a las restricciones en el consumo ante la desaceleración global, aunque dice que la dinámica en el interior del país podría ser favorable.
 
Agustín Llamas Mendoza, del IPADE Business School, considera que ante el incremento de la  inseguridad y el narcotráfico, en México podría haber confusión al atribuir a cárteles la comisión de actos violentos. “En el fondo hay cierto grado de ingobernabilidad que tardará algunos años en que se supere; en la ciudad de México, al narcotráfico no le interesa la desestabilización, no son locos que coman lumbre”.
 
Finalmente, Genevieve Signoret dice que la mayor preocupación es Italia. “La crisis que me preocupa es la bancaria, ya se están mostrando todos los síntomas; ya inició, sólo que todavía no se escala”. La integrante del IMEF opina que por ahora los datos no son contundentes. La desaceleración a nivel global comenzó en abril, aunque la crisis en Europa se intensificó a partir de julio por la incertidumbre de un segundo rescate de Grecia.
 
Pese a todo, dentro de los países emergentes, México se ve como un mercado seguro y muy confiable, por lo que empresarios y gobiernos deben procurar detonar la demanda interna a partir de la innovación y la producción más allá de la crisis.  “Se deben abrir verdaderos canales de mercado a Asia, porque es ahora donde hay un mayor dinamismo”, remata Signoret.
 
Fuente: www.mundoejecutivo.mx / HUMBERTO NIÑO DE ARO / Mujer Ejecutiva

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