Typography

Lograr finanzas personales eficientes es una labor que se debe hacer todos los días. Aunque no lo parezca, existen gastos que uno no contempla como importantes, pero que poco a poco afectan las finanzas personales

“Aunque esto parece misión imposible, darle tijerazo a algunas cosas que siempre haces, que igual no te importan tanto y te hacen gastar mucho, no es tan difícil, pero ¡claro!, si se quiere constancia”, comentó Sofía Macías autora del libro Pequeño Cerdo Capitalista.

Estas son cinco técnicas para que reducir gastos según Sofía Macías.

Escoger: Hay gustos muy personales que nos hacen la semana, esos gastos deben estar hasta arriba del presupuesto y es recomendable recortar todo lo demás que no es tan interesante para tus prioridades.  El ahorro es sinónimo de prioridades, no de privación. Todo se puede, pero no al mismo tiempo. Publicidad

Eliminar: Hay cosas que no son prioridades, ni nos hacen felices y solamente roban dinero del presupuesto. Pueden ser gastos por flojera como levantarse tarde y pagar más en transporte, por inercia como ir al cine y compara más dulces o simplemente por dejadez, como las membresías que no se usan y siguen cobrando.

Espaciar: Algunas de las cosas en que gastamos son periódicas como el corte de pelo. Cortarse el pelo un par de semanas o un mes después de lo habitual puede ayudar a reducir los gastos. O si uno está acostumbrado a tomar café del caro todos los días, ahora puede hacerlo cada tres o una vez a la semana.

Reducir: A veces el problema no es la categoría en si, sino el gasto total que se hace en ella. Si tienes comidas de negocios frecuentes cámbialos por desayunos que son más baratos. O por ejemplo si al comer uno toma tres cervezas, puede reducirla a dos.

Sustituir: Se puede buscar la forma de tener el mismo producto o actividad a menos precio o gratis búscalo. Por ejemplo, si sólo vas a correr al gimnasio eso se puede realizar en un parque.

Existen algunos gastos hacen que el presupuesto se infle y que es necesario detectarlos a tiempo para reducirlos, por ejemplo:

  • Salir de fiesta tres noches a la semana cuando puedes organizar algo en tu casa o en la de tus amigos de vez en cuando.
  • Comprarte una blusa nueva cada que vas al centro comercial.
  • Comprar todo lo que se te antoja, en el momento en que se te antoja, en lugar de pensar si lo quieres realmente.
  • Pagar de más por servicios como televisión o la factura del teléfono cuando en realidad no lo usas tanto.

Fuente: www.forbes.com.mx

Te puede interesar...

Boletín ¡Gratis!

Suscríbase para recibir novedades, regalos y artículos

Su email jamás será compartido con nadie. Odiamos el spam.