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emprendedorMientras que a la mayoría le gustan las historias sobre nuevas empresas juveniles, empresarios de edad avanzada están iniciando negocios igual de exitosos. Emprender a los 29 años no es lo mismo que emprender a los 40. Al menos no lo fue para Dave Hersh, un emprendedor de Silicon Valley que encontró dificultades al iniciar un negocio a una edad madura.

“Iniciar una empresa a esta edad tiene un montón de grandes diferencias”, dijo en un artículo para INC. “En primer lugar, ya no se consigue tanta atención. Por lo menos aquí en Silicon Valley donde reina la juventud”.

Y hay una razón para este reinando, la juventud está dotada de optimismo y energía, o al menos eso se piensa. Además, los jóvenes tienen mucho tiempo libre y una conexión con lo que es nuevo y fresco.

Aunque para Hersh la experiencia ha sido diferente. Se centró en el “trabajo inteligente” y no el “trabajo duro” y además encontró una serie de ventajas al fundar un negocio a sus cuarenta y tantos años:

Se controla el ego

Muchos jóvenes emprendedores vacilan entre el exceso de confianza y la derrota total. Donde cada evento, bueno o malo, es tomado personalmente. A una edad madura, esto se controla.

Sólida red de negocios

Ser un emprendedor mayor con cierta experiencia significa que algunas puertas se abrirán con mayor facilidad. Con la edad, regularmente, se gana confianza.

Piel más gruesa

“Me siento más en control de la situación general, incluso cuando las malas noticias golpean”, afirma Hersh. Muchos de los problemas que pudieran sufrir los nuevos empresarios, a una edad madura ya se vivieron; por lo que se enfrentan de mejor manera.

Pasión más profunda

A medida que envejece uno, la pasión por ayudar a otros crece y un fuerte deseo hacer bien por los clientes y empleados aumenta.

Fuente: www.mundoejecutivo.com /