Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times

Carlos Slim Helú es el segundo hombre más rico del mundo. Y llegó a serlo gracias a que —como él mismo señala— desde pequeño cosechó la semilla de los negocios que hoy en día es un gran árbol de dulces empresas.

No es secreto que Slim es un hombre hermético y reservado; sin embargo, las lecciones que ha aprendido en sus exitosos negocios permanecen en la memoria de quienes lo ven como un líder empresarial y pueden servir como ejemplo para quienes empiezan una carrera en el mundo de los negocios.

Estas son algunas de las lecciones que podemos aprender del magnate mexicano.

1. Perseverancia

En varias ocasiones, Slim ha dicho que, desde pequeño, le gustó hacer inversiones y así lo comprobó a los 25 años cuando ya tenía las bases de Grupo Carso. En los ochenta lanzó Inbursa, asimismo tenía Sanborns en sus manos y en 1990 adquirió Telmex.

“El optimismo firme y paciente siempre rinde sus frutos”.

2. Austeridad

Algunas versiones señalan que Slim es un hombre que regatea. Es una persona pendiente de las cuentas, así lo demuestran sus empresas; para él no hay gasto, sólo inversión.

Resalta que en la época de crisis de los años 80, fusionó varias empresas y salió a la luz su grupo financiero Inbursa.

“Mantener la austeridad en tiempos de vacas gordas. Esto fortalece, capitaliza y acelera el desarrollo de la empresa. Asimismo, evita los amargos ajustes dramáticos en las épocas de crisis”.

3. Trabajo duro

Ni la enfermedad, ni los hospitales han logrado detener la lucha de Slim en sus negocios. Un recinto en Houston fue el lugar donde asimiló que no se trata de donar o simplemente dar, es cuestión de ayudar y brindar las herramientas para promover una solución a los problemas.

“No creo mucho en la suerte. Creo en las circunstancias. Creo en el trabajo”.

4. Humildad

En varias ocasiones ha sido criticado por las prácticas monopólicas de sus empresas, pero esto no es impedimento para que continúe esforzándose en el trabajo.

Los millones en su cartera lo posicionan como inalcanzable, pero quienes lo conocen señalan que es un hombre agradable, de buen trato y personalidad sencilla.

"Cuando vives para la opinión de los demás, estás muerto. No quiero vivir pensando en cómo voy a ser recordado".