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El año será complicado, pero aun así hay sectores atractivos para invertir, así como acciones para que desde el interior de la empresa se blinde ante la anunciada crisis: no endeudarse, no hacer despidos, reforzar la liquidez y aumentar el control interno, son algunas de ellas.

La recesión que se vive en Estados Unidos hace que México se encuentre en la línea fatal, aun así habrá

 
oportunidades para hacer negocio y las cuales no se deben desaprovechar por ningún motivo. De acuerdo con especialistas consultados por Mundo Ejecutivo, la integración de la economía mexicana a un mundo globalizado le afectará en su desempeño durante 2009, incluso más que pensar en que se dé la recuperación económica, se prevé que la crisis se agudice.

La confirmación oficial de la recesión estadounidense por parte del comité que fija los ciclos de negocios en el National Bureau of Economic Research no hace más que ensombrecer el panorama en México. Para los economistas la desaceleración de la actividad económica durará, por lo menos, hasta mediados de 2009, y será la más grave desde la que se vivió en 1982, aunque hay quienes estiman que podría ser la peor crisis económica que atraviesa Estados Unidos desde la Gran Depresión de 1929, pues sus efectos se han hecho sentir en todo el mundo, algo que no ocurrió hace 26 años.

La declaratoria del NBER define el inicio de una recesión, pero no cuándo terminará, sin embargo en opinión de Adolfo Albo, economista en jefe para México de BBVA Bancomer, para nuestro país el panorama es complicado, pero aún existen áreas de oportunidad. “No hay que perder de vista los ciclos de la economía, en donde vimos que desde fines de 2007 ésta empezó a darse la vuelta, ya el año pasado se vio una mayor moderación y en 2009 estaremos en la parte baja del ciclo; en México se empiezan a dar lo que se conoce como ciclos normales, como ocurrió en 2002, incluso ahora disponemos de mejores condiciones; estaremos en la parte baja, pero dentro de un ciclo normal”.

No se vislumbra ningún acontecimiento o elemento que rompa  el ciclo, la duda es la profundidad de la recesión, aunque la recuperación podría llevarse todo 2009 y parte de 2010. “El año que recién inicia será complicado y no lo podemos negar, pero prácticamente todos ven sólo la primera parte, la bajada del ciclo y lo negativo, y sí, esa será nuestra realidad en el primer semestre, pero hay que ver más adelante y estar listo para cuando se aprecie la recuperación, y esto puede ser en un lapso más corto que en el pasado, dada la salud de tantos años en temas macroeconómicos”.

Habrá meses de volatilidad continua en distintas variables financieras en el año y será difícil ver crecimiento económico y por ende se complicará la creación de plazas laborales que se requiere.
 
Para Eduardo Ávila, director de Análisis Económico de Monex Grupo Financiero, la economía mexicana crecerá menos de 1.0%, debido a que en los próximos trimestres la actividad económica tendrá un decrecimiento, que podría reflejarse en despidos en diversas industrias de México. Sin embargo, no todo es negro, se considera que el sector de infraestructura, el de consumo de alimentos y bebidas, podrían ser los que salgan mejor librados.

“La tendencia de la inflación para 2009 y la recesión esperada de la economía mexicana serían elementos que propiciarían un escenario de baja en las tasas de referencia”. Por ello, en 2009 el Banco de México no tendría elementos para mantener la tasa objetivo de interés en niveles elevados, de esa forma iniciaría un proceso de laxitud monetaria que podría llegar a niveles de 7 por ciento.

Peso y BMV, contra la pared

Al cierre de esta edición se consideraba que el tipo de cambio oscilaría en un rango promedio de 13.59 pesos por dólar y que cerraría 2008 en 12.80 pesos, pero es un hecho que la volatilidad continuará presente en los primeros seis meses de 2009, por lo menos. “El IPyC puede alcanzar mínimos de los últimos cuatro años en la primera mitad de 2009, para después mostrar un mejor desempeño, ante la expectativa de una recuperación paulatina hasta 2010”. Se pronostica que el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores alcanzaría los 23 mil 700 puntos al cierre de 2009, esto es 3,200 puntos más de cómo se calculaba cerraría en 2008.

En cuanto al mercado de deuda, se estima que en el primer semestre continuará la volatilidad, derivada de periodos de mayor aversión al riesgo, lo cual generaría que los extranjeros siguieran desprendiéndose de sus posiciones en el mercado de bonos. Para Felipe Illanes, analista de Merrill Lynch para América Latina, en 2009 nuestro país estará al borde de la recesión, pues el PIB de México virtualmente no crecerá, por la exacerbación de la crisis del crédito en las últimas semanas; “esto sugiere un panorama inhóspito para el crecimiento en EE.UU. y, por tanto, para la demanda de manufacturas mexicanas”.

Para que la economía mexicana crezca, es necesario fortalecer la parte macroeconómica, tener un manejo prudente de las políticas durante el ciclo a la baja y mejores precios del petróleo, todo esto para superar en 2010 los efectos de la recesión estadounidense. “Lo que se ve para adelante no es mejor, basados en nuestras predicciones de que la producción industrial estadounidense caería 6%, respecto a 2007; en particular, la terrible situación de las tres grandes firmas automotrices de Detroit.

“Considerando que 80% de las exportaciones de la industria automotriz, que significan 12% de las exportaciones totales de México, van hacia la casa del Tío Sam, lo que se suma a la caída de ventas de automóviles en el país que ha llevado al cierre de algunas plantas y paros técnicos en otras, el panorama se vuelve un tanto sombrío en el sector”. Los efectos de este escenario permiten anticipar que los salarios reales tendrán una reducción de casi 2% con respecto a 2008.

Francisco Gutiérrez, director de Estudios Económicos y Planeación Estratégica de Scotiabank, pronostica que para 2009 se crearán 54 mil plazas, contra las 375 mil que se generaron en el periodo de enero a octubre de 2008, lo cual no sólo es insuficiente, es desolador, porque el país requiere cuando menos 800 mil plazas laborales nuevas para atender la demanda de la Población Económicamente Activa (PEA). En los próximos diez años, alrededor de 10.6 millones de mexicanos pasarían a engrosar las filas de la clase media, y en 2018, de esa cantidad, 4.6 millones serían hogares ya existentes y seis millones serían nuevos.

¡Que 2009 transcurra rápido!

Alberto Tiburcio, presidente y director general de Ernst and Young para México y Centroamérica, se muestra más optimista, considera que hay áreas de oportunidades para varios sectores de la economía, como es el turístico. Sin embargo, también manifiesta que ojalá 2009 pudiera pasarse rápidamente y saltarse hasta 2010, que se espera sea un mejor año, recomienda a las empresas hacer un uso eficiente de sus recursos, analizar fríamente el panorama, pues incluso en el peor de los escenarios siempre existirán oportunidades para hacer negocio.

El 2009 será un año complicado, de “ajustes inevitables” expresa Gerardo Cruz Vasconcelos, integrante del Comité de Estudios Económicos del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas. “Las previsiones para el presente año no son alentadoras, pues nuestra estimación de crecimiento del Producto es un máximo de 0.5%, con tendencia a la baja, que podría ir hasta tener un decrecimiento del mismo 0.5 por ciento. “La previsión del crecimiento de la economía hecha por la Secretaría de Hacienda, de 1.8%, es muy optimista, el país no crecerá eso, al contrario, la economía podría decrecer”, advierte.

Lo positivo será la inversión que se realizará en infraestructura, lo  cual servirá para que algunos sectores, como el de la construcción, mantengan su racha de crecimiento y, en menor medida, el de vivienda. Las empresas cementeras se mantendrán estables, aunque quizá no registren ritmos de crecimiento sobresalientes. “Las empresas de materiales para la construcción tendrán un mejor año que el resto de la economía, así como las constructoras que trabajan para el gobierno, pero será que otros sectores enfrentarían dificultades serias; el gasto en infraestructura no alcanzará a mitigar las caídas del sector industrial, el manufacturero y de servicios serán un tope para el crecimiento de la economía”.

Los sectores enfocados en alimentos básicos y sobre todo refrescos, mantendrán también su crecimiento, al restringirse el consumo, los recursos de los mexicanos se concentrarán en la compra de alimentos y productos básicos. La creación de empleos será casi nula en 2009; se estima que apenas se podrían crear alrededor de 80 mil a 100 mil plazas laborales, asociadas principalmente al sector de la construcción y a las empresas asociadas a productos alimenticios básicos, “pero no más que eso y no compensará la pérdida de empleos que se darán en otros segmentos”.

En México tendremos un año difícil, “pero no tal malo cuando Estados Unidos ha tenido recesión y el país ha decrecido en otros periodos hasta 4%, hoy no será así”, estima Cruz Vasconcelos. En el fondo, todos coinciden en que aun con mejores indicadores macroeconómicos que en el pasado, 2009 demandará una mayor fortaleza para afrontar lo que se viene, sin duda, dejará un amargo sabor a la gran mayoría.

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