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Natalia Oropeza, Vicepresidenta Senior de la trasnacional T-Systems, empresa proveedora de Servicios de Tecnología de Información y Telecomunicaciones, así como exportadora de servicios de TI al mundo, siempre ha tenido muy clara la meta: convertirse en presidenta de la empresa para la que labora. Su única estrategia desde que empezó es el trabajo constante.

 

Se trata de una mujer de 43 años que inició su vida en el estado de Puebla, ha vivido algunos años en los Estados Unidos, Alemania y Bruselas. Decidió estudiar y trabajar para financiar su proyecto de tesis: un aparato de ultrasonido para detectar latidos fetales y cuyos costosos componentes, no estaban al sencillo alcance del presupuesto familiar.

También tuvo como empleo el mantenimiento físico de computadoras que limpiaba del polvo con una aspiradora, después obtuvo un cargo en Volkswagen y, por su notable desempeño, fue acumulando puestos de responsabilidad que la llevaron a interesarse y capacitarse en temas de management, mismos que ahora domina.

“La verdad es que todo lo que experimentas en el trabajo, se convierte a la larga en una caja de herramientas que usas cuando las necesitas, nunca sabes lo que te va a ser útil, por eso es importante leer, mantenerse actualizada y responsabilizarte de tus asignaciones en su totalidad, para que la compañía en la que trabajas cumpla sus metas”, comenta Natalia Oropeza.

Aunque parece una idea muy lógica, la historia de Natalia nos indica que no hay atajos rumbo al éxito y que incluso, la disyuntiva de si un líder nace o se hace, con el ejemplo de Oropeza y la descripción de Claudio Fernández- Aráoz, experto en la búsqueda de talento ejecutivo, quizá avizoremos una respuesta asertiva respecto a que un líder nace y se construye a sí mismo con el aprovechamiento de las oportunidades:

“En los niveles junior, lo que hace falta es la competencia técnica (saber cómo hacer el trabajo), para eso son importantes los conocimientos específicos de cada área y un cierto nivel de inteligencia tradicional en el sentido de coeficiente intelectual, inteligencia verbal, analítica, matemática. A medida que uno crece como profesionista y escala hacia la categoría de Senior, cobran importancia la inteligencia emocional, la capacidad de motivar a los demás, de liderarlos, de trabajar en equipo y la habilidad para elegir bien a los miembros del equipo”.

“Éstas son competencias que se delinean como un umbral, las personas que lo desarrollan tienen mayor probabilidad de ser promovidas a cargos de mayor responsabilidad ejecutiva y aquellas que no lo hacen es muy probable que se mantengan en un nivel junior.

“La diferencia entre ser ejecutiva Senior y una junior a nivel práctico es que te desenvuelves y acudes a diferentes foros, éstos cambian de tamaño y de importancia por la trascendencia de las decisiones que tomas, además necesitas el completo dominio de la información que manejas […] la transición sucede todos los días desde que empiezas en tu primer empleo”, expresa la Vice-presidenta Senior de T-Systems.

¡Da el brinco!
Para convertirte en ejecutiva Senior, es recomendable estar consciente de que la nueva posición implicará algunos cambios, desde tu forma de participar en las juntas y reuniones de trabajo hasta tu actitud en general. Tal como lo vivió Natalia Oropeza: “Después del ascenso se necesita mayor mesura y conocimiento político de las circunstancias dentro de la empresa. Hay que tomárselo más en serio, cuando entras por primera vez a estas situaciones la mejor recomendación es observar, escuchar y aprender hasta que reúnas más información y experiencia, lo cual sucede en algunos meses”, apunta la entrevistada.

“También es cierto que la empresa en la que trabajo, desde el principio se fijó en mí y me incluyó en un programa de Protección de Potenciales, me hicieron muchos exámenes y se encargaron de capacitarme y mantenerme actualizada”, refiere Natalia Oropeza. Por su parte, Susan Peters, Vicepresidenta de Desarrollo Ejecutivo de General Electric destaca: “En GE procuramos mantener el mismo enfoque y procedimiento de capacitación para nuestros líderes alrededor del mundo […] si cada persona mejora, toda la organización mejora, así es como operamos en materia de liderazgo”.

“Considero que las mujeres aportan una base de talento muy amplia y profunda que las diversas compañías reconocen, pues en términos generales ellas tienden a organizarse mejor en equipos, demuestran mayor disponibilidad para aportar nuevas ideas, requieren menor supervisión y no titubean a la hora de tomar decisiones importantes con buenos resultados”.

¿Lista para el ascenso? Si ahora te desenvuelves como ejecutiva junior, es porque cuentas con la escolaridad necesaria para llevar a cabo tus funciones y la empresa para la que laboras ha visto talento en ti. No obstante, tu crecimiento como profesionista está en tus manos, pues las compañías invierten tiempo y recursos en la capacitación de las áreas de oportunidad de sus empleados con claros potenciales de crecimiento.

La transición de ejecutiva junior a Senior, a menudo sucede cuando ya cuentas con la preparación para el puesto, cumples a cabalidad con el perfil que tu empresa necesita, aunado a la experiencia. Además, será importante que tengas una amplia cartera de contactos comerciales o útiles para la firma. Incluso, participarás en el coaching de los ejecutivos junior a tu cargo para ayudarles a convertirse en ejecutivos Senior.

Usted encontrará éste artículo en:
http://mujer.mundoejecutivo.com.mx/articulos.php?id_sec=10&id_art=779
Por: Daniela Llamas

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