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Tomar la decisión de abrir un negocio requiere de mucho valor, preparación financiera y trabajo duro. Reconocer cuando las cosas no están funcionando y decidir que llegó el momento de cerrarlo puede ser aún más difícil.

Sin embargo, saber cuándo es el momento de dejarlo te ahorrará impactos mayores en el futuro e incluso, podría ayudarte a replantear la situación.

Megan Broussard, especialista en temas de negocios, menciona que existen algunas señales que indican que es hora de cerrar la empresa.

No estás cumpliendo los objetivos financieros. Después de dos o tres años, es necesario analizar el desempeño financiero de la compañía, si la empresa aún no ha generado ganancias y te quedaste sin dinero, es momento de considerar recortar las pérdidas para que los problemas financieros no pasen de la empresa a tu cartera.

Tu salud se deteriora. Si notas que los problemas de la empresa han cobrado factura a tu salud, ya sea mediante el aumento o pérdida de peso, fatiga constante o ansiedad; debes evaluar si tu negocio vale más que tu salud.

Olvidas tu objetivo. Si comienzas a olvidar por qué decidiste empezar tu propia empresa, es una señal de alarma. Podría significar que no tienes clara la misión del negocio o que perdiste tu pasión por la misma.

Amas tu producto más que los consumidores. Pregúntate si tu negocio en verdad brinda una solución al consumidor o si en realidad se trata de algo que te apasiona a ti y estás intentando que otros sientan los mismo. Si se trata de lo último y no has visto respuestas positivas en las ventas, quizá es tiempo de cerrar.

Los colaboradores clave se van. Cuando el equipo de trabajo que construiste comienza a dejar la empresa, es posible que sea porque conocen el estado de la empresa y ven lo que tú aún no has notado.

Fuente: www.mundoejecutivo.com.mx

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