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Incolora, con burbujas y con un ligero sabor ácido, son algunas de las características del agua Badoit, la cual se ha posicionado como la principal compañía de agua mineral gasificada en Francia y que, a partir de su reciente llegada a México, nos invita a probarla a través de una cata con este líquido y un maridaje con platos franceses.

Con una tradición que data desde el siglo XVIII, Badoit ha sido reconocida debido a sus virtudes, las cuales, según afirman, “enriquecen el apetito, ayudan a la digestión y a levantar el espíritu”.

Este líquido surge de forma natural en un manantial ubicado en la ciudad Saint-Galmier, en la región Loire al sur de Francia, donde desde hace más de 60 años ha sido reconocida como el elemento ideal para maridar cenas gourmet tanto en el país galo como a nivel internacional.

Lo que la ha hecho destacar entre chefs y sommeliers es su pureza, propiedad de origen que le entrega el proceder de los Alpes Franceses, lo cual permite que en la mesa marque el equilibrio perfecto entre la comida y los vinos.

Forbes Life comprobó esta experiencia culinaria a través de una Noche Francesa en Miele Center Polanco, donde los invitados a la cena, preparamos los platillos que serían parte del menú especial para acompañar con Badoit y vinos, bajo la dirección de la chef Martha Brockmann. Chef Martha Brockmann Maridaje:

Entrada: Blinis de Gravlax de salmón.

Los blinis se realizaron a partir de una masa a la que se le agregó Badoit y que se dejó fermentar. Mientras que el salmón crudo se dejó marinar por 72 horas en una mezcla de whisky y brandy, a la cual se le agrega, ralladura de betabel y eneldo. Para acompañar esta entrada, se eligió Suavignon Blanco Limited Selection de la bodega chilena, Montes, el cual presenta notas frutales (guayaba, melón, durazno, mango), cítricos y flores.

Primer tiempo: Linguini con salsa cremosa de limón y caviar.

El linguini es cocido con Badoit, debido a que, tras varias pruebas, la chef Martha Brockmann, descubrió que al contener magnesio y carbonatos ya no se necesita sal para cocer la pasta, lo cual la hace más ligera. Este plato se maridó con un vino Izadi Larrosa. Rioja, España, el cual resaltó los sabores de la pasta debido a que este vino rosado es un intermedio entre tinto y blanco, lo que mantiene un sabor ligeramente ácido y tánico. Presenta notas de frutas rojas (manzana roja, fresa), y cítricos como naranja y toronja con toques florales y su ribete es brillante y a su vez grisáceo, lo que indica que tienen densidad.

Plato fuerte: Costillas de cordero con espárragos y jalea de menta.

A la carne se le barniza con una costra de pan y perejil. Para la cocción de los espárragos se le agregó agua Badoit, lo cual mejoró su textura. Se complementó el sabor con un vino Star Angel Syrah, del Paso Robles, EUA, el cual presenta el típico aroma, de fuerte color y sabor dulce, con intenso emboque alcohólico y a la vez fresco, original de un vino tinto.

Postre: Mousse de mango.

Para este último plato, se empleó el agua para hidratar la grenetina del mousse, lo cual permitió darle una textura más esponjosa. Mientras que para acompañarlo se eligió un Chivite Vendimia Tardía, de Navarra, España, con notas a la nariz de frutas. Este vino dulce al contacto con la saliva también presenta acidez, para regular el sabor, lo cual lo hace el complemento perfecto para contrastar con los sabores dulces de este postre.

Mayor información: badoit.com

Fuente: www.forbes.com.mx / por Ayko Pruneda

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