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En un intento por dejar atrás la crisis financiera y de liderazgo en la alianza Renault, Nissan y Mitsubishi que dejó la detención de Carlos Ghosn a finales de 2018, ahora las empresas están haciendo pública una estrategia que desde hace algunos años ya llevaban a cabo en la práctica: la repartición de regiones.

Este miércoles las armadoras anunciaron en un comunicado fechado en Tokio y París “algunas iniciativas como parte de un nuevo modelo de negocio cooperativo para potenciar la competitividad y rentabilidad de las tres empresas asociadas”.

Desde hace algunos años, la alianza ha organizado su operación nombrando diferentes partes del mundo como “regiones de referencia” y ha asignado a una compañía como “líder” que encabece la estrategia de desarrollo de productos y comercialización. Este modelo operativo era bien conocido entre los proveedores de las empresas, no obstante, en medio de una necesidad de tener acceso a capital a través de la colocación de bonos, la alianza ahora está haciendo pública la estrategia con el objetivo de generar confianza en los mercados.

“Es así como Nissan será el líder en la ‘región de referencia’ de China, Norteamérica y Japón; Renault en Europa, Rusia, Sudamérica y el norte de África, y Mitsubishi en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN por sus siglas en inglés) y Oceanía”, dice el comunicado. “Con cada compañía convirtiéndose en una empresa de referencia en sus respectivas regiones, aumentarán las oportunidades para maximizar el reparto de costos fijos, así como para aprovechar los activos de cada empresa”, añade.

A diferencia de lo que ocurría anteriormente, ahora Mitsubishi, por primera vez, toma el control de una región, antes dominada por Nissan.

A partir de esta repartición, la alianza espera que la mitad de los modelos que lanzarán las tres marcas hacia 2025 se desarrollarán y producirán bajo este esquema: la empresa líder en cada región diseñará un vehículo ‘madre’ a partir de cual derivará otros ‘modelos hermanos’ con el apoyo de los equipos de las otras dos marcas ‘seguidoras’.

Así, por ejemplo, la renovación del segmento de SUV compactos lo liderará Nissan, mientras que la futura renovación del segmento de SUV subcompactos en Europa lo dirigirá Renault. En Latinoamérica, la plataforma de modelos subcompactos se reducirá de cuatro variantes a solo una para productos Renault y Nissan.

La alianza también informó que las empresas continuarán compartiendo la inversión en plataformas, trenes motrices y tecnologías a fin de generar economía de escala y reducir los costos de investigación, desarrollo y producción.

“Este intercambio ha permitido el lanzamiento exitoso de la plataforma CMF-B para el Renault Clio y el Nissan Juke, así como la plataforma Kei para los autos Nissan Dayz y Mitsubishi eK Wagon. Las plataformas CMF-C/D y CMF-EV serán las próximas”, dice el comunicado.

La alianza espera que el esquema líder-seguidor derive en reducciones de inversión de hasta 40% para vehículos, un beneficio adicional a los alcanzados con las sinergias previamente establecidas.

A diferencia de Renault, que no tiene presencia comercial ni de manufactura en Estados Unidos, la marca japonesa, que posee el 15% de las acciones de Renault, que a su vez tiene 43% de las de Nissan, comercializa vehículos en los tres países de la región, opera plantas en Estados Unidos y México, así como un centro regional de ingeniería y desarrollo en Estados Unidos. En México, es la marca líder en ventas y es el segundo mayor fabricante de vehículos después de General Motors.

A mediados de mayo, el liderazgo de la marca en la región, que incluye Estados Unidos, México y Canadá, quedó en manos del francés Jérémie Papin, luego de que José Luis Valls, quien desde marzo de 2019 se desempeñaba como presidente de Nissan Norteamérica, renunció a su cargo.

Papin, un financiero que salió de las filas de Renault, ahora tiene la misión de mejorar la rentabilidad de Nissan en la región, echando mano de las sinergias con Renault y Mitsubishi, así como de una redistribución, e incluso reducción, de la capacidad instalada en Norteamérica.

En México, Nissan opera tres plantas, dos en Aguascalientes y una en Morelos, además de una planta compartida con Daimler para la elaboración de vehículos premium. Pero no todas las fábricas ahora operan al máximo de su capacidad instalada y analistas con conocimiento del tema opinan que en el futuro la empresa podría consolidar líneas de producción a fin de volverse más eficiente y reducir costos.

José Román, CEO de Nissan Mexicana, dijo previo al anuncio de la estrategia que México es un “buen ejemplo” de las oportunidades de colaboración que ha brindado la alianza a nivel global.

“Somos realmente buenos compañeros. Yo, semanalmente tengo una reunión con Magda López, directora general de Renault, y con Jorge Vallejo, director general de Mitsubishi. Es importante estar comunicados”, dijo Román. “Aunque somos competidores en el día a día, nosotros [Nissan] damos mucho soporte [a las otras dos marcas], por ejemplo, de back office [las tres marcas comparten la misma financiera, así como algunos servicios logísticos]. Este tipo de sinergias han funcionado bastante bien. Estamos trabajando muy unidos”, concluyó.

Fuente: expansion.mx Por Ivet Rodríguez @Ivet2R

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