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Has conseguido ese empleo que tanto querías, te sientes feliz y satisfecho por este gran logro, pero aún queda otro gran reto: adaptarte al nuevo ambiente laboral. Un nuevo empleo es una experiencia que pone a prueba todas tus capacidades, pero no tan sólo teóricas, sino que también aquellas habilidades sociales que has podido aprender en tus trabajos anteriores.

Recuerda que eres nuevo en la oficina y todas las miradas se centrarán en ti. Todos estarán curiosos y querrán saber acerca de su nuevo compañero. Mantén una actitud abierta y amable, responde aquellas preguntas que te hagan, esto permitirá adaptarte más rápido. Lo más probable es que quieran saber de tu último trabajo y tu historia profesional.

La integración con tus compañeros de trabajo es fundamental, socializa desde el principio, por ejemplo, en los breaks u hora de almuerzo, ésta puede ser una buena ocasión para conocer a tu equipo de trabajo y viceversa.

Es muy importante que siempre seas respetuoso y tengas una buena actitud con tus compañeros. Pues el trabajo se basa en las relaciones interpersonales y constituyen un papel crítico en las empresas, y es que si no tienes un buen ambiente laboral, afecta la productividad y las tareas diarias.

Ahora te presentamos algunos consejos que te servirán para salir airoso de tu nuevo empleo:

1. Pon atención y anota todo: Desde el principio debes intentar estar atento, escuchar y aprender. Anota todo lo que expliquen, desde la hora de la comida, hasta la clave de acceso de tu nuevo e-mail, así podrás consultar tus apuntes cada vez que no recuerdes un proceso o algún nombre de persona, cuando menos te des cuenta, ya no necesitarás de ellos.

2. Apóyate en tus compañeros: Es necesario que te tomes todo con calma y vayas poco a poco cumpliendo tus obligaciones, si necesitas ayuda, apóyate en tus compañeros y superiores, sobre todo en aquellos que desde un principio te abrieron las puertas y te ofrecieron respaldo.

3. Confía en tus capacidades: desde el primer día de trabajo, te recomendamos tener una actitud positiva y alerta para aprender. Tener confianza en que paulatinamente irá mejorando tu desempeño, ya que serás capaz de automatizar los procesos y tendrás la confianza suficiente para aportar y ser proactivo en el día a día. Demuestra que eres un buen elemento, hazlo de la mejor manera posible, pero no cambies tu forma de ser por agradarles a los demás.

4. Saluda a todos de la empresa: no esperes a que te saluden, recuerda que nadie te conoce. Sé el primero en decir “hola”, verás lo rápido que te comenzarán a identificar tus compañeros. Además, te verán como persona accesible y cordial.

Por muy idóneo que sea un nuevo trabajador, el periodo de adaptación para que una persona sea completamente productiva para la empresa, será de un par de meses, dependiendo de la dificultad y responsabilidades a cargo.

Margarita Chico, Country Manager de Trabajando.com México, señala que “existen diferentes factores que determinan el tiempo que tarda alguien en adaptarse, la experiencia en el puesto y sector, si es un nuevo proyecto o continuará con las labores de otra persona, etc. El tiempo que demore dependerá de la cantidad de conocimiento que deba adquirir”.

“Algunas empresas lo determinan en base a experiencias previas en cargos similares o iguales, lo importante es que todos los días las personas sean capaces de ir dominando nuevos temas y tener una expelente actitud y disposición para trabajar con excelencia y propiciar una excelente relación con compañeros, clientes, proveedores y jefes”, agrega Chico.

Fuente: www.trabajando.com

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