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maradona-sindromeCuando Diego Armando Maradona cayó en la problemática de las drogas, después de haber alcanzado las grandes glorias del futbol, varios periodistas le preguntaronqué le había pasado para dejar caer a su carrera de esa forma.

El futbolista, que es ubicado junto con Edson Arantes do Nascimento Pelé como los mejores jugadores del mundo en el siglo XX, contestó que hubo un momento en que tuvo la necesidad de correr más rápido que los demás, de hacer avanzar su carrera más rápido.

En las empresas, este fenómeno es conocido como el Síndrome del Corredor o Síndrome de Maradona, y refiere al momento en que los empleados se enrolan en el día a día, sacan sus pendientes adelante, y conforme pasan los días, las semanas y los meses, el plan anual comienza a quedarse como un póster en la oficina, un adorno que cuando llega el final de año se convierte en una referencia de lo que se hizo mal y no de los logros alcanzados.

“Lo importante es que la empresa se vea como un ente colaborador que trabaja en equipo para sacar adelante los objetivos”, dice Jorge Llaguno, profeso de Factor Humano y director académico del Executive MBA del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa (Ipade).

Para ello, una labor fundamental será hacer una correcta administración del tiempo, que no sea estricta en los horarios, pero sí en la organización para cumplir objetivos. A propósito del inicio de año, te damos una serie de recomendaciones para conseguir una efectiva organización del tiempo.

Clasificar las tareas

El académico del Ipade asegura que el primer paso para organizar el tiempo es clasificar las actividades por su importancia y su urgencia.

Primero el tamaño: Las tareas sencillas son aquellas que se hacen todo el tiempo, ir a correr en la mañana, por ejemplo. No implican ninguna dificultad, pero habrá otras que suelen ocupar mucho tiempo, como revisar correos.

“Si un ejecutivo distribuye a lo largo del día su tarea de checar correos va generando una ansiedad porque su tarea nunca termina. No importa qué tan rápido vas a responder un correo porque pronto tendrás otro”, dice Llaguno.

Después la complejidad: Hay cosas que podemos responder con un sí o no, y hay cosas, cuya respuesta nos puede demandar un par de horas de trabajo frente a la computadora.

Ayudar a clasificar estas cosas te ayudará a facilitar el avance y cómo distribuyes día a día tu actividad.

Define tu personalidad

Jorge Llaguno asegura que para todas las tareas, los empleados tienen un perfil con respecto al logro. Unos son más del tipo controlador, que quieren tener la decisión y ser protagonistas del proceso, mientras otros son más del tipo delegador, que buscan distribuir la carga de trabajo, además que no les interesa ‘salir en la foto’.

Con base en esta división, el académico señala dos clases de comportamientos de los empleados y ejecutivos de una empresa: Por un lado el activista, que se enfocar en las cosas que dan resultado muy rápido, y por otro lado el procastinador, que posterga y que le gusta pensar en grande y que todo sea de diferente.

Con base en estas definiciones, ¿ya tienes claro cuál eres tú? Mientras lo piensas, el académico del Ipade sugiere que ya que tengas identificado tu perfil y los perfiles de tus empleados, realices reuniones de planeación en las que las personas puedan manifestar cuáles son los objetivos urgentes.

El objetivo de hacer este cúmulo de observaciones es evitar caer en el trabajar a toda velocidad sin una organización, como en el Síndrome de Maradona, y que cuando llegue la hora de hacer tus evaluaciones te des cuenta que varios de tus objetivos prioritarios se quedaron en el tintero.

Haz las pausas necesarias

Hay empresas que se vuelven extraordinarias en sacar los pendientes del día a día, pero se olvidan del futuro.

“Está probado que cuando una empresa se vuelve extraordinariamente buena en algo, vienen grandes catástrofes después. Tenemos el ejemplo de Nokia apostándole a teléfonos sencillos mientras estaba en la cima, cuando los smartphones eran una tendencia; o el caso de Kodak, apostándole a las cámaras de cine cuando era una tendencia la cámara digital. Son jugadores que se ven a sí mismos como líderes absolutos y solo se enfocan muchísimo en su eficiencia interna”, refiere el investigador del Ipade.

Para evitar estos problemas, señala, grandes empresas como American Express o Coca-Cola, tienen en su programa anual un espacio para que los empleados hagan una pausa en su actividad y planeen una serie de retos personales y colectivos.

“Es importante que los directivos contemplen en su administración del tiempo un espacio para realizar altos y evaluar dónde se encuentran”, dice Llaguno.

¿Estás listo para empezar a organizar tu tiempo y a conseguir objetivos desde el día 1 en que te incorporas a trabajar?

Fuente: www.altonivel.com.mx / POR: Javier Rodríguez Labastida

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