¿Para qué medimos la satisfacción del cliente?
Hay dos motivos principales por los que medimos la satisfacción del cliente. Pero, ¿son compatibles? ¿podemos apuntar a estos dos objetivos a la vez? ¿con qué recaudos hacerlo?. La respuesta a esta pregunta parece muy simple, pero no es trivial. Hay dos motivos principales por los que medimos la satisfacción del cliente.
Buena noticia amigos marketers: El email no está muerto. De hecho, de acuerdo con la Direct Marketing Association, el retorno de inversión del e-mail marketing es mayor que el de cualquier otro canal digital. Sin embargo, aunque el correo electrónico no está muerto, una cosa es clara: El newsletter es un dinosaurio.
La ciencia siempre rodeada de grandes misterios, a través de su estudio nos revelado muchos de sus secretos. Los científicos y expertos de tales materias son conocedores de que su grandeza está regida por diferentes leyes que imperan en todo el universo conocido. Y como la ciencia, también el marketing, a pesar de su evolución a lo largo de los tiempos, también dispone de sus propias leyes.
Hay una gran diferencia entre crear perfiles en las redes sociales, siendo hoy en día la expectativa de las empresas, y realmente construir una red de seguidores importante que contribuya a los objetivos de tu negocio.
¿Qué hay en un nombre? Mucho. Especialmente cuando se trata de crear nuevos contactos de negocios. Cuando recuerdas el nombre de alguien (incluso después de haberlo conocido por poco tiempo) envías un mensaje de que la interacción es importante para ti. Probablemente no existe otra habilidad que haga sentir a los demás más valorados, o que pueda abrir la puerta más fácilmente a nuevas conexiones.
Desde tiempos inmemoriales ha existido la publicidad. El deseo de alguien por anunciar sus productos, sus ideas, sus servicios, sus proyectos, su persona, es algo que seguramente está unido a la trayectoria de los humanos. En la actualidad existen profesionales, otros/as que así se denominan, agencias de publicidad, planificadores de medios, etc., es decir muchas personas, que se dedican a eso de mostrar lo que otros les indican o lo que poseen, de la manera más atractiva posible.
Algunos de los emprendedores más exitosos no han potenciado sus habilidades para escuchar –y esto podría estar jugando en su contra. Y es que si te tomas el tiempo para escuchar lo que los demás tienen que decir -en especial tus clientes y empleados, cuya retroalimentación es muy valiosa- construirás una base de seguidores leales para tu marca. Pero ten cuidado: evita juzgar y procura simplemente escuchar.